Producir alimentos es una responsabilidad inmensa. Quienes habitamos el campo profundo de Córdoba lo sabemos. Los productores hortícolas, apicultores, ganaderos bajo monte producimos alimentos asumiendo esta responsabilidad.

La agroecología es una ciencia, una técnica, un modo de producir. Pero también es un movimiento social, una manera de habitar el territorio, de dialogar con el ambiente y con la sociedad.

La agroecología es compromiso con un mundo más sano. Es una manera de frenar la sobre explotación de nuestro ambiente a la que el capitalismo salvaje y especulativo nos ha llevado, incluso por encima de los límites de regeneración de la tierra.

La agroecología es responsabilidad para con el otro. Con su labor. Es economía justa. Es valorar cada eslabón. Es un proceso en donde importa el esfuerzo del chacarero que sembró y cosechó. Del trabajador que embaló. De quien transportó. De quien vendió y quien compró.

La agroecología es producir sin agroquímicos pero también es transformar nuestros suelos para que recuperen su potencial. El camino no es fácil, y sabemos que aún nos falta mucho. La transición hacia sistemas productividad sostenible y alimentos sanos requiere de la recuperación de los saberes ancestrales de nuestras comunidades, de la formación integral permanente y del acceso a tecnologías apropiadas.

En función de todo esto hoy emitimos este comunicado para que toda la sociedad sepa que nos negamos a seguir entregándonos a este mundo mercantilizado. Sabemos que algunos actores pretenden hacer de nuestra transformación una oportunidad de negocio para unos pocos.

Asumimos y entendemos la importancia de ofrecer garantías a nuestros consumidores. Eso tiene que quedar claro. Pero nos oponemos a que estos procesos de certificación sean apropiados de manera exclusiva por privados que sólo ven en nuestra transformación una oportunidad para generar rentas. Las certificaciones serán participativas y autogestivas o no serán.

Nos negamos a privatizar y comercializar nuestros saberes a manos de terceros que nuevamente querrán decirnos qué hacer y cómo y encima cobrándonos por ello.

Nosotros, los productores y productoras miembros de la Mesa Agroalimentaria Regional Córdoba le decimos a nuestra comunidad de vecinos, de compradores y consumidores: vengan. Conozcan nuestra tierra y nuestros nombres. Vean como producimos. Acompañen el camino.

A quienes quieren transformar las certificaciones en un negocio: no cuenten con nosotros.