Juan Amador, director de Producción y Comercialización de la Agricultura Familiar de Buenos Aires, detalla acciones y obstáculos durante su gestión en este 2020. La necesidad de eludir los costos en dólares y las principales demandas que existen en las quintas de la provincia.

 

Juan Amador era un quintero que producía frutas y verduras con criterios agroecológicos. Trabajaba la tierra y también enseñaba como secretario del Consultorio Técnico Popular (CoTePo) de la UTT. Pero en menos de un año, su vida cambió. Sigue vinculado a las quintas pero desde el otro lado: es el director de Producción y Comercialización de la Agricultura Familiar de la Provincia de Buenos Aires. “Para mí es un orgullo ser el primer productor que llega a una dirección provincial”, dice Juan, que agradece –casi como los futbolistas que llegan a Primera– a sus compañeros y compañeras de la UTT y a sus padres por el apoyo y la ayuda que le dieron para tomar esta decisión. “Los compañeros me traen cada día ideas para tratar de solucionarle la vida al productor y a la productora”, remarca. En eso está: tratando de mejorar las condiciones de quienes trabajan y producen los alimentos que se consumen en Buenos Aires y en otras partes del país.

Juan Amador en su trabajo cotidiano junto a las familias productoras.

¿Qué te aporta estar a cargo de la gestión viniendo de conocer en profundidad el trabajo de las quintas?

Podés ver que hay muchas cosas para solucionar, que quizás no son grandes cosas, pero son pequeñas acciones que uno puede hacer desde una dirección, y que le puede tratar de mejorar un poco más la vida a los productores y las productoras, que todos los días trabajan en condiciones a veces inhumanas, precarias o de diferente índole.

Pero estar en un cargo de estas características también te limita. Estoy aprendiendo mucho de gestión pública. Como somos servidores públicos, como somos funcionarios «en pos de», en servicio hacia la comunidad, tenemos que abrir un poco más el panorama, tener una visión mucho más amplia, ideas de cómo poder ejecutar algunas cosas. Ingresamos en un momento de la historia muy adverso, en el medio de una pandemia, que no nos posibilitó continuar avanzando con la gestión que habíamos iniciado en febrero y principios de marzo, en lo referido a capacitaciones en los municipios, con organizaciones de productores. El coronavirus nos mandó a guardarnos un poco y no se ha podido desarrollar en su máxima expresión el trabajo que queríamos hacer. Es decir, acompañar con capacitaciones, y haciendo un trabajo más técnico, en grupos por cada región, para poder avanzar con lo que es la producción agroecológica, y también tratando de solucionar los problemas de todos los días, que los conocemos bien.

 

¿Cuáles son esos problemas cotidianos que se enfrentan en las quintas?

Los que se generan a partir de la salud por el uso de los agroquímicos y los fertilizantes de origen sintético, por ejemplo. Ese uso muchas veces genera, a la larga, problemas en la salud de quien produce, por estar en contacto constante. También esas verduras van con residuos de agrotóxicos a todos los mercados de la provincia de Buenos Aires. Por eso hay que tratar de darle una solución. Que entiendan, en primer lugar, que la producción agroecológica da más libertad financiera, porque nosotros con la agroecología hacemos mucho hincapié en el costo de producción, y en la agroecología se pueden bajar mucho estos costos, y esto le permite también tener una mejor rentabilidad al productor y a la productora.

Podemos producir alimentos sanos, de buena calidad, nutritivos, que también le sirve al consumidor, algo que se produce no sólo para algunos, sino para todos. Es decir que el alimento agroecológico tiene que estar disponible para cualquiera, sin importar el nivel social. En ese sentido hacemos hincapié en mantenerle un precio al consumidor. Saber que ese precio no se va a modificar en al menos seis meses da mucha tranquilidad.

Si es Año Nuevo o Navidad, el producto no va a modificar su precio con respecto a dos o tres meses anteriores. En esto también trabajamos mucho. Desde la provincia, con los mercados bonaerenses, también se le quiere dar un incentivo en ese sentido. La pandemia nos frenó todo este proceso de elaboración pero estamos tratando de implementarlo desde ahí, una metodología que le sirva a todos y no solamente a algunos.

 

Firma de convenios junto a organizaciones y ministros de Agricultura provincial y nacional.

 

¿Mejoraron en algo las condiciones de trabajo en estos meses?

Sabemos que en nuestro sector tenemos problemas de infraestructura con respecto a los caminos, por ejemplo, o que la mayoría de los que producen no son dueños de su tierra. Ese es un problema que no viene de ahora sino desde hace muchos años, décadas, entonces eso también nos limita y también nos desafía a poder pensar, por ejemplo, en armar colonias, en poder ubicar a esos productores en tierras ociosas de los municipios del Estado, para ponerlas a producir, o tratar de fortalecer en ese sentido un control a lo que ellos padecen casi todos los días, que son los aumentos en los alquileres y en el servicio eléctrico. Esos son sus principales gastos para la producción. Y después por supuesto el tema de los insumos, como las semillas, las cuales están todas dolarizadas pero se siguen vendiendo en pesos. Estos son los escenarios en los cuales hacemos más énfasis para poder solucionar estos problemas.

 

Hay una idea sostenida de profundizar el trabajo agroecológico en la provincia.

Es urgente y necesario profundizar la producción agroecológica. Es una pata que está dando un sistema que hoy en día está colapsado por el encarecimiento de la producción convencional. Y sumándole a eso que las tierras están dando una respuesta negativa ante tanta aplicación de fertilizantes y químicos. A la larga eso trae sus consecuencias, no sólo en la improductividad del suelo, sino también del cultivo.

Entonces es necesario trabajar mucho en lo que es la producción hortícola y frutícola, la producción de granos extensiva, cría de animales, campos ganaderos y apícolas porque ha llegado un momento en que el costo de producción es cada vez más alto y la rentabilidad del producto es cada vez menor. Sube el dólar, subo el paquete tecnológico y sube todo. Por eso nosotros tratamos de hacer que la producción agroecológica se expanda. Para eso necesitamos preparar técnicos y técnicas o facilitadores y facilitadoras de la provincia para que asesoren a técnicos de territorio.

Taller de agroecología junto al referente internacional Jairo Restrepo.

¿Y desde la mirada del consumidor cuál sería el beneficio?

Necesitamos que el pueblo coma sano y que los alimentos sean nutritivos. Que coman lo que su cuerpo necesita y no lo que el cuerpo no necesita. Hacemos mucho hincapié, más allá del programa bonaerense que lanzó el gobernador Axel Kicillof, que los mercados bonaerenses se fortalezcan. Que puedan ser los propios productores los que abastezcan de alguna manera los mercados. Y por qué no, también fortalecer, el mercado de cercanía. Es una política muy clara pero que falta plasmarla ya que todavía no tenemos todas las herramientas. Pero vamos en pos de eso de garantizar que las líneas de comercialización se plasmen.

 

¿Cuáles fueron las principales acciones que se concretaron desde la Dirección en este año?

Capacitaciones con técnicos y técnicas de productores y productoras que trabajan en la Cotepo. Por ejemplo en Escobar y en Moreno. Una capacitación fue de biopreparados y se enseñaron un par de cosas en común sobre el manejo del suelo, el manejo de la producción, que sea sustentable, entre otras cosas. Ahí asistieron personas de diferentes instituciones y productores, también del municipio, que a su vez son productores independientes que están nucleados en cooperativas y organizaciones. Participaron más de 130 personas de las cuales, hasta el día de hoy, a través de grupos de WhatsApp, seguimos asesorando. Ahí también es donde se dio inicio a lo que van a hacer las capacitaciones con los municipios o capacitaciones para organizaciones de productores.  Esto se inició en febrero y justo nos agarró la pandemia y no pudimos salir al territorio para continuar las capacitaciones para productores y organizaciones o productores sueltos o municipios que nos convocan. Otra, compartida con otras direcciones, fue la capacitación de facilitadores y facilitadoras: contiene siete módulos y da una cierta introducción de todo lo que es el manejo de la horticultura, la fruticultura, de la producción extensiva, cría de animales, apícola, entre otras cosas. Se empezó en septiembre y ahí se dio la primera edición. Ahora se está dando la segunda: empezó esta semana de manera virtual. Por cada edición entran 200 participantes y ahora estamos dando dos y tres días a la semana.

También se avanzó en el registro de productores agroecológicos porque hay muchos sueltos en la provincia.

Certificaciones agroecológicas a quinteros del cordón platense mediante Sistemas Participativos de Garantía.

¿Cuál es el trabajo puntual que realizan los funcionarios y los equipos técnicos en el territorio?

Primero la visita y el diálogo en el territorio para ponerse en conocimiento de las cosas que hay para solucionar o que también los productores y productoras proponen o advierten que está mal. Hay organizaciones que nos piden conformar una plantinera o nos piden rollos de nylon o rollos de goteo. Son pedidos, propuestas o inquietudes que tiene el productor con respecto a la vida cotidiana. A todo eso se le suma un asesoramiento más cerca o sobre un análisis de lo estudiado en las quintas.

 

¿Cómo articulan el trabajo con las diferentes organizaciones agrarias?

Se hace principalmente con los referentes de cada una de las organizaciones. Articulamos con ellos para ver en qué podemos trabajar en conjunto, para mejorar las condiciones de trabajo. Hay una dirección que se llama fortalecimiento organizacional, que es otra dirección que depende de la agricultura familiar. Trabajamos en temas productivos, temas de género, temas de asesoramiento, tipos de trámites. Y articulamos, por ejemplo, con los municipios para formar ferias de comercialización.

Práctica en las capacitaciones a productores que brinda la Dirección a cargo de Juan Amador.