La experiencia que resultó exitosa, tanto en la Ciudad como en la Provincia de Buenos Aires, tendrá su edición en el norte argentino, el 13 y 15 de junio, en una multiplicidad de ciudades. Rechazarán la política del Gobierno Nacional que impulsa 220.000 hectáreas de maíz transgénico, y la consecuente contaminación ambiental que significa ese paquete tecnológico.

Desde Posadas, por la ruta 12, hasta Yrigoyen, empalmando con la 17, hay más de 300 kilómetros. Ese será el derrotero, la franja de lucha en la que convergerán los habitantes de trece ciudades misioneras, dispuestas a exigir una provincia libre de transgénicos.

¿Sabés qué son? Son alimentos que fueron producidos a partir de un organismo modificado mediante ingeniería genética y al que se le han incorporado genes de otro organismo para poder ser producidos. Es decir, antinatural.

Es por eso que este 13 -con epicentro en la ciudad de Posadas- y el 15 -en otras 12 ciudades-, desde las 8, se llevarán a cabo una multiplicidad de actividades enmarcadas en los #Feriazos, por una Misiones Libre de Transgénicos.

 

Las localidades en las que se realizarán estos actos de militancia por la vida y la naturaleza serán Colonia Delicia (Comunidad Aguay Poty y Cooperativa Delicia), Colonia Victoria, Irigoyen (Cooperativa Unión Campesina), Eldorado, Pusali (Santiago de Liniers), Piray (Productores Independientes de Piray y Unidos por Nuestro Pueblo), Montecarlo (Cuatro bases de diferentes parajes), Puerto Rico, Gobernador Roca (Yacutinga y Roca), Alberto Victoria, Oberá, El Soberbio, y la ciudad capital, Posadas. Unos 330 kilómetros de multitudinaria mancomunión para frenar el avance de los alimentos genéticamente alterados.

Participarán organizaciones históricas, con decenas de años de lucha, como el MAM -Movimiento Agrario Misionero, que se recientemente se sumó a la UTT, Unión de Trabajadores de la Tierra- y el PIP -Productores Independientes de Piray-, otra de las entidades legendarias.

Salvador Torres, referente del MAM, contó que esperan con ansias «realizar este Feriazo, junto a la Unión de Trabajadores de la Tierra y otras organizaciones. Es la segunda vez que estamos saliendo a la capital de la provincia, con delegaciones que viajarán desde diferentes localidades». En ese sentido remarcó que «estamos haciendo solicitudes a los diferentes Concejos Deliberantes y Municipios del interior, para que también hagan una declaración, una postura firme respecto a la negativa del uso de transgénicos en toda la provincia».

 

El Movimiento Agrario Misionero, compuesto por pequeños y medianos productores, se formó en la primera mitad de los años setenta. Comenzaron a movilizarse en defensa de sus derechos, como mejores condiciones de producción, comercialización y acceso a la tierra, enfrentados a la burguesía agroindustrial de plantadores. Esta lucha la dieron en un contexto de profundización de crisis de las economías regionales. Fue un referente provincial de lo que fueron las Ligas Agrarias del Nordeste.

Explicó además que desde el MAM «hace muchos años venimos trabajando la línea de producciones naturales. Hay muchas otras producciones industriales, como las de té, yerba y tabaco, que -para el pequeño productor familiar- siempre fue algo problemático. En este contexto también traemos un reclamo muy fuerte: el definitivo NO a los transgénicos en Misiones desde el Gobierno Nacional se están impulsando en nuestra provincia unas 220.000 hectáreas de maíz transgénico, con toda la contaminación ambiental que significa ese paquete tecnológico. Reclamaremos y expresaremos nuestro total rechazo a todos los productos transgénicos y a este plan del Gobierno Nacional que -a través de Agricultura Familiar- busca implantar este sistema», concluyó.

Por su parte, Miriam Samudio, referente de Productores Independientes Piray y referente provincial de Unión de Trabajadores de la Tierra, sostuvo que «la expectativa ante el feriazo es demostrar la fuerza articulada que se está logrando y ofrecer a la sociedad alimentos sanos, frescos, sin químicos y a un precio justo».

La Asociación PIP surgió en 2001, en el municipio de Puerto Piray –Departamento Montecarlo- que forma parte de la zona conocida como Alto Paraná, históricamente abocada a la producción forestal. Su lucha hizo hincapié en la demanda de tierras, las precarias condiciones de vida debido a la falta de empleo, el avance de la plantación del pino y las fumigaciones en los pinales, contextualizadas por constantes amenazas y desalojos compulsivos.

«Nuestra bandera de reclamo es el Sí a las semillas criollas y nativas, defendiendo nuestra identidad como campesinos productores, y No a las semillas transgénicas», sostuvo Miriam. Aseguró que desde la PIP se buscó «mejorar la calidad de vida de nuestras familias, luchar por el acceso a la tierra, defender el medio ambiente en medio de la lucha de los pinos y los agrotóxicos, y poder lograr los derechos que nos corresponden, incorporar a nuestros hijos y jóvenes para fortalecer nuestra organización, el desarrollo de mano de obra para ellos en nuestras chacras y darle valor agregado a nuestros productos».

En tanto, en marzo pasado, el Mandiocazo de la UTT en Posadas, significó la exposicón de la crisis de la agricultura familiar en Misiones. Cientos de familias agrícolas, criollas e indígenas, donaron su producción de mandioca, se movilizaron desde distintas localidades, por la crisis del sector y la falta de políticas para el acceso a la tierra, que impide la planificación agropecuaria, la constitución de viviendas dignas, y la inseguridad producto de las amenazas corrientes que sufren las comunidades.

En este contexto, Claiton, integrante de la Comunidad Guaraní, sostuvo que participarán desde Delicia. «Vamos a mostrar nuestras artesanías para demostrar que nuestro arte está vivo. También nuestra producción de mandioca, y queremos fortalecer la producción de otro tipo de plantaciones y llevarlos a una escala mayor, como ya lo hacemos con las plantas medicinales, curativas y preventivas. Tras la regularización de la problemática por los territorios, ahora tenemos planificado el tema de producir a gran escala».

Aseguró que en Misiones se está entablando «una lucha muy difícil con el tema de la semilla transgénica. Nosotros estamos defendiendo lo que es la semilla nativa, originaria, y la criolla«.