LA UTT EN TERRA MADRE, ITALIA

Visita de la Unión de Trabajadores de la Tierra a Italia en el marco del Foro Terra Madre organizado por la Red Slow Food.

 

Por Rosalia Pellegrini Holzman integrante de la UTT

En el marco del Foro Global Terra Madre organizado en la ciudad de Torino, Italia los días del 20 al 24 de septiembre, la UTT fue invitada como organización de pequeños productoras y productores a participar.

¿Qué es Slow Food?

Es una red internacional que apela a que consumidores de todo el mundo apuesten por un alimento limpio, sano y justo. Conectando activistas, cocineros, productores de todo el mundo. Así fue que a través de la Comunidad de cocineras de Slow Food Arte en la Cocina de Argentina fuimos invitadxs a este evento. Slow Food surge en la ciudad de Torino hace más de 20 años como un movimiento que en Italia intenta cuestionar la instalación de los conocidos Fast Food en la cultura alimentaria del país, apelando a recuperar la alimentación y la cultura campesina autóctona.

 

Debates y aportes desde la mirada de nuestra organización.

Simultáneamente numerosos foros y discusiones se sucedían durante el evento, al mismo tiempo que se desarrollaba una feria internacional de alimentos con participación de productores de todo el mundo. La UTT participó del foro de América Latina en donde planteamos las limitaciones de los agricultores y agricultoras de Argentina al producir un alimento sano y justo, agroecológico cuando más del 90 por ciento no es dueño de la tierra que trabaja, aun así compartimos nuestra experiencia dentro del  Consultorio Técnico Popular (COTEPO) de la UTT.

 

También participamos del Foros sobre Semillas alertando sobre los intentos en nuestra región de impulsar leyes de Semillas a la medida de las Corporaciones del agronegocio como Bayer-Monsanto que intentar privatizar la vida y esclavizar a nuestro sector.

 

 

Desafíos locales, desafíos Globales! Encuentro con la Vía Campesina de Italia

En el marco del viaje también pudimos visitar a distintos compañeros del ARI (Asociación Rural de Italia) organización de la Vía Campesina en el país. Visitamos la Cooperativa La Masca, pequeños productores de queso de cabra con leche cruda. Charlamos con Fabrizio presidente del ARI mientras ordeñaba casi 90 cabras de manera actual sobre los debates y desafíos del campesinado europeo. De la mano de la lucha por la soberanía alimentaria, uno de los principales retos en Italia según Fabrizio, es revalorizar la cultura campesina, sentirse orgulloso del trabajo campesino ya que sin él no podríamos alimentarnos, desenmascarando la idea que impone el sistema dominante de que es la agricultura industrial la que nos alimenta.

 

En este marco la organización está impulsando una ley que a la hora de implementar políticas públicas para el sector diferencie al campesinado del empresario agrícola, lo que actualmente sucede a través de la Política Agropecuaria Común (PAC) que no diferencia entre una agroindustria como Parmalat y un pequeño agricultor de hortalizas a la hora de distribuir incentivos y recursos.

Con respecto a las Corporaciones del Agronegocio los mismos enemigos intentan avanzar en fortalecer su dominación y monopolio y esclavizar al campesinado tanto acá como allá. Si bien en la Unión Europea está prohibido el uso de transgénicos (Ogm) aún así a países como Italia entran los commodities como la soja transgénica proveniente de nuestros países para alimentar al ganado con lo cual el ARI como otras organizaciones campesinas denuncian esta contradicción de la política agropecuaria, alertando que el pueblo cree no comer transgénicos cuando en realidad al comer una carne la misma probablemente fue alimentada con soja ogm.

Los intentos de que se escuchen estas voces en contra de los ogm tratan de poner de relieve no sólo el impacto desconocido sobre la salud sino en el modelo de alimentación que proponen estas corporaciones basado en la destrucción de la biodiversidad, la apropiación de la vida, la esclavización del campesinado y la exclusión del acceso a la tierra por parte de este. Aun pudiendo impedir la entrada de ogm a Europa empresas como Monsanto en los últimos años han desarrollado nuevas manipulaciones genéticas intentando a modo de “caballo de Troya” ingresar al mercado europeo con semillas que supuestamente no serían transgénicas, sino las llamadas por ellos “cultivos genéticamente modificados”. Gracias a las presiones del campesinado europeo, sobre todo en Francia, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea frenó el desarrollo de estos cultivos argumentando que sí son transgénicos y por lo tanto están prohibidos en Europa, acertándole un pequeño pero certero golpe al agronegocio, aún que siguen los debates al interior de cada país y entre las organizaciones de productores.

 

También entre los valles y con los Apeninos de fondo conocimos al a Cooperativa Valli Unite en el pueblo de Costa Vescovato,  Alessandria, conformada por distintas generaciones campesinas que producen vino y toda una economía autosustentable. Sosteniendo el proyecto de volver al campo y revertir el proceso de abandono de las fincas agrícolas en distintos pueblos de Italia, pobladores de la zona que habían migrado a las ciudades comenzaron a desarrollar durante los 60´y 70´distintos procesos de vuelta al campo y colectivización del trabajo campesino a partir de cooperativas.

 

Es de esta experiencia que surge esta cooperativa, como resistencia al abandono de la cultura campesina por la cultura de producción industrial capitalista. En el Valli Unite no solo desarrollaron una producción autosuficiente en la que sus asociados pueden abastecerse de toda la alimentación producida en la propia tierra sino que también plantea un proyecto de inclusión de trabajadores migrantes no solo del resto de Europa sino también de África ya que los efectos de la devastación de las economías y de la soberanía en los países africanos, el despojo y el recrudecimiento de la pobreza han ocasionado que millones de hombres y mujeres de este continente arriben de forma desesperada a países como Italia, en donde padecen discriminación, maltrato y vulneración de sus derechos, fortalecido todo esto por el discurso y la política fascista e intolerante del actual gobierno italiano. Denunciar y trabajar sobre esta situación  es uno de los ejes centrales del trabajo de la Vía Campesina en Italia junto a otras organizaciones.

A kilómetros de distancia y desde países no sólo culturalmente diferentes sino insertos en una división internacional del trabajo en la que a nuestra región, entre otras, nos toca la peor parte respecto al llamado Primer Mundo, nos encontramos que por abajo, desde el pueblo, las luchas del campesinado, del trabajador de la tierra son las mismas: Soberanía Alimentaria y Reforma Agraria Integral.  ¡Arrivederci compañeros de Italia!

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